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Tantas veces como reclamamos justicia y reinvindicamos nuestros derechos, tambien Dios tiene sus derechos que son deberes para con nosotros. Fue Jesucristo quien nos dijo: Dad a Dios lo que es de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar. Pues tomemos nota y cumplamos lo que a Dios le corresponde que le demos: AMOR, ADORACIÓN, GRATITUD Y REPARACIÓN.



5 de noviembre de 2013

MUCHOS QUERRÁN ENTRAR EN LA CASA DIVINA Y NO PODRÁN Y MIS ÁNGELES LES CERRARAN LAS PUERTAS




Las cosas alma Mía, no son como nos gustarían que fueran, siempre la cruz estará presente en toda obra de Dios que será un aval para la misma, y el sufrimiento y la prueba alcanzarán a las almas que sin ser perversas, no viven en Mis leyes y muchas de ellas se salvarán por esos sufrimientos y pruebas que soportarais, si ellos hijos Míos, no os hacen renegar de Dios.

Yo Soy misericordia infinita y no podéis imaginaros la de almas que se salvan por Mi misericordia, pero hijos, también Soy justicia y muchas almas caen al abismo eterno también por Mi justicia, porque no puedo admitir en el Reino de Dios a quien se mofó de él, a quien lo atacó y persiguió y a quien lo ignoró. Yo, Jesús, os hablo.

Vivid en las leyes de Dios ahora que podéis, que muchos querrán entrar en la casa divina  y no podrán, y Mis Ángeles les cerraran las puertas. No creáis que os voy a regalar la salvación, no hijos, no, pero si os ayudaré a ello y os supliré en muchas limitaciones que tenéis tanto espirituales como  formativas  y, tendré muy en cuenta las circunstancias. Yo Soy un Dios justo y benévolo, pero no regalaré la salvación eterna, y aun a aquellos que se salvan por Mi misericordia tendrán que padecer un riguroso Purgatorio, tanto, que la prueba más dura o el sufrimiento más intenso de esta vida, no son nada comparado con los del Purgatorio. Yo, Jesús, os hablo.

¡Cuántos medios tenéis para ayudaros a salvaros y no los empleáis! Mi Santa Madre, los sacramentos, la oración, la penitencia, la aceptación diaria de los que os venga, pero vosotras almas retorcidas y asentadas en el error no Me respondéis como deberíais y recogéis los frutos que vosotros mismos sembráis. Yo, Jesús, os hablo.

Rezad por la Iglesia y el Santo Padre, visitad a los enfermos, consolad al afligido y al que llora, practicad las obras de misericordia que son ricas en méritos y en gracias y, sed perfectos cada día más como vuestro Padre Celestial es perfecto. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo pone en práctica.